Septiembre del 2005
Publicado en General el 17 de Septiembre, 2005, 1:16
por Yo Soletina
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20.000 páginas vistas en poco más de dos meses. Casi no me lo puedo creer. 20.000 ¿Cuantas personas siginicará ese número tremendo?
Apenas se nada de vosotros. Solo que venís, echáis un vistazo, algunos (supongo) leeréis lo que escribo, y en ocasiones unos pocos escribís unas líneas para contarme qué os ha parecido tal o cual cosa que puse.
Y, sin embargo, se que estáis ahí, y me gusta.
Un dibujo especial para celebrarlo. Uno de esos de "para las ocasiones". No se bien por qué me gusta, pero intuyo que es por que resulta terriblemente expresivo, cargado de tensión y de una carnalidad que me excita. Es un momento tenso, cómo un instante imposible de tan fuerte, atrapado en el viento.
GRACIAS A TOD@S
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Publicado en Otros Cuadernos el 17 de Septiembre, 2005, 0:27
por Yo Soletina
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Sigo con mi costumbre de visitar los sitios que me encuentro mirando quién me enlaza, y descubro Pindorama (en portugués). Sin comentarios, es mejor darse una vuelta por un blog con mucha, mucha, mucha personalidad.
Enredo un poquito por entre sus enlaces, los de Pindorama, y me encuentro con La Vecinita, un alma libre: agradable de leer, sensual, pícara, divertida, y al tiempo cándida y fresca, un diario estupendo donde desintoxicarse de tanta sofisticación que nos domina.
Encuentro una bienvenida encantadora de "Tiago e Sofia" (siempre encontré adorable esa cortesía innata en nuestros vecinos) de manera que vuelvo a darme una vuelta por su Nós e o sexo y me lo encuentro cargadito de sus cosas. Gente guapa y, definitivamente, sensual, muy sensual. Bienhallados, amigos.
Pongo un dibujito por que si, por que me gusta ponerlos, aunque no tenga nada que ver con el asunto. Lo miro despacio: queda bien. Es una muñequita preciosa. Son bonitas algunas de estas muñequitas japonesas de ojos grandes. Quizás uno de estos días dedique un rato a seleccionar algunas y ponga una página dedicada a ellas.
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Publicado en Solo Imágenes el 15 de Septiembre, 2005, 22:55
por Yo Soletina
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 Solo unas cuantas bellas imágenes, un deleitarse los sentidos y llenarse de sensualidad, de pasión, de la mirada precisa de un artista.
Suelo preguntarme qué diferencia al arte de lo que no lo es, y suelo concluir que, por encima del dominio de la técnica, que pudiera ser simple artesanía, radica en la mirada del artista, en el simple hecho de observar y comprender cuales de entre todos los detalles de lo visto, encierran la esencia de lo que merece ser plasmado, comprender en qué consistía, de entre todo lo que componía aquella escena, vista o imaginada, la belleza.
Quien sabe. Lo más probable es que no tenga mayor importancia.
Las imágenes han sido tomadas de AMEA / World Museum of erotic art , un sitio que merece visitarse, y que descubrí visitando el BLog de Jorge Rueda: "Erotolalia" , igual de recomendable que la primera vez que lo mencioné. 
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Publicado en Reflexiones el 15 de Septiembre, 2005, 19:30
por Yo Soletina
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Al sol de mediodía nos desvela el brillo metálico dorado de las espigas quietas; nos habla de calor, de indolencia, imprescindible ante la dureza inmisericorde del sol abrasador, y responde abatiéndose, agachando las cabecillas de amarillo pálido, doblegándose bajo el influjo de una fuerza superior con el aire lánguido de las doncellas sumisas. Nos invita a la pereza, al dejarse adormecer entre sueños inquietos estivales, al durmevela sordo (siesta canicular imposible de sudor y de esparto en la garganta, y el deseo inexplicable de yacer, quizás por conseguir humedecernos y sentir acariciándonos al aire que nos seca).
Al sol transversal de atardecer se suaviza, se matizan los colores y aparece, bajo la capa exterior de amarillo inevitable, una especie de aura anaranjada. La brisa lo abate levemente, se dibuja sobre la superficie informe, y podemos comprender la misma forma del viento, intuyendo al mismo tiempo el cimbreo sensual de la miriada de cañas que se vencen, se levantan, y vuelven a vencerse una tras otra siguiéndose con cada nuevo resoplar, dibujando ondas de trigo y de viento que juegan a burlar la quietud ancestral, la ancestral pereza de la tierra roja, agrietada, que se mueve apenas según pautas temporales extrahumanas.
Al comenzar la tormenta, cuando el sol lo ilumina todavía y el cielo al fondo se oscurece, y bajo la gran nube pálida algodonosa comienza a divinarse el gris plomizo, amenazante, las ráfagas de viento violentas y caprichosas parecen empeñadas en romperlo todo, en arrastralo todo al interior de la tempestad, que las succiona insaciable y responde a su tributo con un crujido de siglos de rabia contenida; el trigo se estremece, tiembla, parece querer desarraigarse para huir, crepita esperando.
¡Vaya! Y ahora quiero pan con queso: un pan espeso de hogaza, denso y tostado, con aroma de tahona, de leña y de trasnoche, y un trozo grande y grueso de queso fuerte de oveja.
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Publicado en General el 10 de Septiembre, 2005, 12:45
por Yo Soletina
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Se acabó. Unos días deliciosos apartada de todo. Playa, sol, cervecitas, pescadito frito... Una delicia imposible y hasta el verano que viene...
No soy de dejar pasar la vida sin hacer nada (tampoco de terminar las cosas que hago) pero adoro pasar unos días tumbada al sol dejándome llevar por la pereza, sin planes, sin prisas, sin obligaciones ni siquiera autoimpuestas (me niego a planear las vacaciones, a leer guías turisticas y a visitar los lugares que detallan: si paso por delante de un museo y me interesa entro a verlo, si no me interesa no, y jamás me digo "hay que ver tal o cual cosa" cuando salgo de viaje).
Y a la vuelta comprobar que habéis venido a verme. Casi 20.000 visitas ya. Comprobar que habéis escrito, que tengo comentarios halagüeños y simpáticos, un montón de mails en mi buzon, y una porción de amiguitos que me piden que les envíe una promesa que hice hace tiempo. Prometo responder, solo es cuestión de paciencia.
En fin: solo quería deciros que he vuelto. Ahora hay que lavar ropa, tender ropa, arreglar los desaguisados del gato (un día tengo que presentaros a Roque). Esta tarde, o quizás mañana, dedicaré un ratito a escribir y contaros las cosas que he visto por ahí y las que se me han ocurrido mientras me ponía morenita.
De momento os dejo un dibu de Milo Manara, un autor de comic más que recomendable, un dibujante ilustre que cuida con mimo la originalidad de sus argumentos y sabe cargar sus historietas con una sensualidad especial.
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Publicado en Amigos el 5 de Septiembre, 2005, 18:50
por nostramo
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Un amigo me deja este relato, de modo que le pongo un dibujito y lo cuelgo para que podáis leerlo. Es un regalo estupendo, nostramo. Gracias.
Me ha gustado tu blog. Blog, curiosa palabreja llevada a la fama por las nuevas tecnologías, esa especie de diario que nada tiene de íntimo, sino más bien de baliza de localización, de grito en el el ciber espacio que parece decir: "Hey, existo, estoy aquí, quiero reclamar vuestra atención...
Hace tiempo vengo barruntando la posibilidad de hacer el mío, pero lamentablemente la lectura y los comentarios que hago a la infinidad de blog con los que me encuentro hace imposible, de momento, tal probabilidad.
Quiero estrenarme en el tuyo con un relato que escribí hace algún tiempo y que espero sea de tu agrado.
Ya me dirás...
...he vendado tus ojos para sumergirte en un mundo de intensas sensaciones. Acerco el extremo del cáñamo a tu cara, lo deslizo como mostrándotelo hasta tu cuello y hasta el canal de tus pechos. Desde tu forzada oscuridad sientes un leve cosquilleo y te excitas pensando en que este juego es un anticipo de sensaciones más intensas que vendrán después cuando la presión se cierna sobre tu expuesta piel. Ahora te bajo el extremo del cabo por tus brazos, llega a la muñeca, comienzo a rodearla...ansías sentir la familiar presión en su derredor, pero no llega el tope y con el, el comienzo de la presión...tan sólo jugueteo y la cuerda pasa, tras varias vueltas por tus muñecas, como una loca y presurosa serpiente a la que nada se ha perdido en tan excitante parte de tu cuerpo.... ...ahora está en tu tobillos y asciende en espiral por tus pantorrillas mientras tu vello comienza a erizarse al paso por la cara interna de tus muslos...notas el roce por tus bragas ( estás vestida) y la traviesa serpiente rodea una y otra vez tu pelvis, sin detenerse y rozando deliberadamente tu sexo, de momento aprisionado en la lycra...
...ha habido una pausa, el largo ofidio de cáñamo parece detenerse, y es que tus ojos, vendados desde hace un buen rato, han cedido la percepción de las sensaciones a tu piel, aun erizada tras el paso por las zonas bajas de tu anatomía. Unas manos palpan tus hombros, sientes un escalofrío, mientras bajan hacia tu pecho entreteniéndose en soltar los botones de tu blusa que van claudicando uno tras otro dejando tu pecho al aire. La suave blusa es echada hacia atrás y notas por tu espalda como se desliza hasta caer al suelo...es tal el silencio que impera que crees escuchar el imperceptible impacto del trozo de tela en la fría baldosa. Tu espalda ha quedado libre tras despojarte del sujetador... ...vuelve la cuerda: comienza por tu nuca, se desliza suave y áspera al tiempo, te recorre los pechos, juguetea en tus pezones, hinchados y duros, se cruza y baja en espiral hasta tu cintura, no es muy larga, apenas dos metros, has sabido percibir su corta longitud por el tiempo en el que ha recorrido todo ese espacio, sigue sin haber presión, añoras el atenazamiento que producen unas cuerdas apretadas alrededor de tu cuerpo, sabes que me encanta jugar y torturarte de esta manera, acercándote primero el objeto de tu deseo y alejándotelo después de manera arbitraria, sin culminar en esa divina presión. Mentalmente me pides que deje de jugar, me suplicarías que te atase de una vez, pero ese no es mi deseo, ...aun.
Notas en tu empeine la onerosa carga del acero, arrastra por encima de tus botas, y describe una curva ..otra pausa, tras ella, el metálico arrastre de lo que te parece una cadena repta por el suelo. Asciende alrededor de tus tobillos, primero en el derecho, da una vuelta completa y, como siempre, sin detenerse, pasa al otro tobillo al que rodea mientras el otro extremo de la cadena sale libre del otro tobillo, ahora sube por tus pantorrillas...a pesar del fragante cuero que las envuelve sientes la presión, demasiado notoria como para no sentirla y demasiado suave para que se quede esa cadena aferrada definitivamente a tus piernas. Internamente maldices la fugacidad con que ese acero pasa por tus piernas, desearías que se quedara para siempre, pero huye a otros lugares libre y desapegado, como un amante pasajero y ocasional al que no sabes retener.
Por un momento te desesperas de sentirte en medio de aquella estancia, con los ojos vendados por la suave seda negra, tu torso descubierto, tus pezones expectantes y abandonados. Sientes ganas de llorar, no es justo, piensas; te acercan el dulce a la boca y te lo quitan al momento de degustarlo.
La progresión de la cadena se detuvo en tus muslos, en esa zona que no alcanzan tus medias. Había comenzado a envolver su cara interna; furtiva se había colado por debajo del cuero de tu falda y ya estaba pasando por encima de tu sexo, notabas a través de las delicadas braguitas el paso del metal, eslabón a eslabón. Ese roce te había excitado, sobre todo cuando deliberadamente había aumentado un poco la presión, era una presión mayor que la que había ejercido con la cuerda y la cadena en otros lugares de tu cuerpo. Un leve rayo de esperanza pasa por tu cerebro, me conoces, no es nuestro primer encuentro, ya hemos jugado otras veces, si bien no a este juego, pero sabes que siempre hay una progresión y ahora sientes los primeros indicios de que la cosa no acabará en este eterno "impasse", que retomaré el sendero que lleva hasta el clímax de tu placer...aunque también eres consciente de que me gusta cocinarte a fuego lento y que aun pasarán eternos minutos hasta llegar a ese ansiado punto. En cualquier caso te alegras pensando que ya estoy en el camino.
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