29 de Enero, 2006


Manual de Cortesanas 0

Publicado en Cuentecillos el 29 de Enero, 2006, 1:42 por Yo Soletina

Hace algunos años, en el transcurso de una de mis investigaciones sobre el Madrid de la segunda mitad del Siglo XIX, cayó en mis manos de manera casual el único ejemplar que tengo noticia de que se conserve de "El Método Solange", manual que, cómo he podido conocer posteriormente, sirvió cómo fundamento de enseñanza de la "Escuela de Cortesanas de Mme. Solange", que en su tiempo se situó en el que entonces era el Camino de Fuencarral, un arrabal periurbano pero suficientemente cercano al centro de la ciudad.

La Escuela de Cortesanas se ubicó en un caserón ya desaparecido de la que hoy es Calle Fuencarral, y fue derribado al urbanizarse la zona por encontrarse en lo que el planeamiento decidió que sería la entrada de la Calle de Feijoo, desapareciendo con ella el primer (y por lo que se hasta la fecha único) intento de dignificación del oficio de la prostitución en España.

Sobre su fundadora (originalmente bautizada como Dª Soledad Marquina de Lezama) acerca de cuya sorprendente biografía publicaremos próximamente un estudio aún incompleto, podemos anticipar que nació en 1845 en un caserío próximo a Lezama, donde se anclan hasta tiempos ancestrales las raíces de su casa, hija de una noble familia caída en desgracia, por lo que se vio obligada desde muy temprana edad a elegir entre el servicio doméstico, cuya práctica chocaba con los sólidos principios de clase de su educación, y la prostitución, que debió considerar un mal menor que la humillación que suponía el otro.

Mujer bellísima y de extraordinaria inteligencia y sólida formación, viajó por Europa desde niña en compañía de sus padres, aprendiendo los idiomas francés y alemán, que le permitieron comenzar el ejercicio de su actividad en el reputado y nobilísimo burdel de "Mme. Clochard", en París, para posteriormente fijar en Madrid su propio negocio.

No satisfecha con proporcionar a sus jóvenes pupilas un entorno de trabajo adecuado y amable, y consciente de la penuria de las condiciones en que lo practicaban muchas otras en la triste España de su tiempo, aquella dama ilustrada y generosa fundó una escuela de altísimo nivel, empeñada en dignificar el desempeño de su profesión y terminar con las lacras que aquellas pobres muchachas tenían que padecer, condenadas al desprecio y expuestas continuamente a la sífilis, gonorrea y blenorragia, que entonces campaban por sus respetos, conduciéndolas a una muerte prematura y lamentable, o, en el improbable caso de que lograran sobrevivir a su juventud, a una vejez solitaria, despreciadas por todos y empobrecidas, frecuentemente víctimas de enfermedades crónicas o de alcoholismo.

De su obra altruista y generosa nos ha quedado apenas una ajada copia del manual que elaboró para la enseñanza (del que no debieron imprimirse muchos ejemplares) que vamos a exponer al público conocimiento desde la convicción de que no debería caer en el olvido la que probablemente fue una de las mujeres más conscientes de los problemas sociales de su género en aquel momento histórico, y una activista convencida, empeñada en el logro de la mejora en las condiciones de vida de aquellas pobres desgraciadas.

En la presente edición hemos procurado mantener el formato y redacción originales de la obra, no alterando más que minimamente algunos párrafos cuando se utilizaban términos tan en desuso que podrían hacerlos incomprensibles, sacrificando así en la menor medida posible la lealtad al original a la divulgación del ejemplar trabajo de esta noble mujer, cuya reivindicación consideramos un deber ineludible.

Aclarados pues los términos que nos permitan comprender el contexto en que se produjo su publicación, y a la espera de que la investigación sobre la biografía de la Dama pueda ser ultimada y publicada a su vez, pasemos sin más preámbulos a la lectura de esta delicada obra, hija del higienismo y la moral ilustrada, que podría, de no haber chocado tan frontalmente con el puritanismo hipócrita de su época, haberse convertido en pilar fundamental de la dignificación de un colectivo que aún en nuestros días se encuentra marginado y sometido con frecuencia a condiciones de trabajo lamentables e insanas.

Sigue leyendo